Te aconsejo que empieces preparando los bizcochos con antelación (yo los hice la tarde anterior).
Tamizamos en un bol la harina de repostería, la levadura química y una pizca de sal para luego añadirle la ralladura de limón.
Mezclamos dichos ingredientes y los reservamos.
En otro bol ponemos la mantequilla a punto de pomada y la batimos con ayuda de unas varillas eléctricas...
... para luego echarle el azúcar caster o azúcar glass y seguimos batiendo durante dos o tres minutos.
Luego vamos agregando los huevos ligeramente batidos de uno en uno...
... sin agregar el siguiente hasta haber integrado el previo.
Luego vertemos la vainilla integrándola.
Por último vamos añadimos la mezcla de harina que teníamos reservada en dos tandas mezclándola con una lengua...
... hasta haberla añadido por completo.
Si dispones de dos moldes para bizcochos de 20 centímetros te aconsejo que dividas la mezcla para poner cada bizcocho en un molde.
Si como yo solo dispones de un molde de dicho tamaño, vierte toda la mezcla en dicho molde, forrado con papel de horno, engrasado y enharinado.
Alisamos la superficie con una espátula y lo metemos en el horno precalentado a 180º.
Si vas a usar dos moldes te bastará con tenerlos unos 20 – 25 minutos.
Si sólo usas un molde entonces tendrás que duplicar el tiempo de horneado (el mío estuvo 60 minutos) comprobando con palito que salga limpio.
Pasado el tiempo lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
Cuando haya enfriado por completo lo desmoldamos.
Al día siguiente, cuando vayamos a terminar de montar la tarta, cortamos el bizcocho por la mitad con una lira o con un cuchillo de sierra.
Colocamos en el plato o bandeja de presentación que vayamos a utilizar una de las mitades de bizcocho...
... vertiendo encima la mermelada de fresas...
... extendiéndola con una cuchara o con una espátula hasta cubrir por completo el bizcocho.
Montamos la nata bien fría con ayuda de unas varillas eléctricas añadiendo, cuando esté semimontada, el azúcar y seguimos batiendo hasta tenerla bien montada.
Yo metí la nata en una manga pastelera con una boquilla grande rizada y empecé a extender la nata sobre la mermelada de fresas empezando por el centro...
... hasta cubrir por completo.
Limpiamos bien las fresas, le retiramos la parte verde...
... y las cortamos en lonchitas...
... para colocarla de forma decorativa sobre la nata montada.
Tapamos con la otra mitad de bizcocho...
... y espolvoreamos azúcar glass.
Así podríamos ya presentar la Tarta Victoria.
Yo decidí decorarla con montoncitos de nata y algunas fresas cortadas reservando las puntas.
Debes refrigerar la tarta hasta el momento de su consumo porque la nata bajará con el peso de los bizcochos.
Córtala con un cuchillo de sierra representando todas las capas de la tarta.
Tu Tarta Victoria está lista para comer.