Empezamos tamizando, en un bol, la levadura y la harina de repostería.
Hacemos un hueco en la zona central y vamos añadiendo el resto de ingredientes, es decir, los huevos, el azúcar blanquilla, la ralladura de limón y el aceite de oliva, y los mezclamos con una cuchara de madera.
Cuando los componentes estén bien mezclados...
... amasamos manualmente hasta tener una masa integrada.
Tapamos el bol con la bola de masa y la dejamos reposar durante 15 minutos a temperatura ambiente.
Pasado el tiempo vamos cogiendo porciones de masa, que es bastante aceitosa, de unos 49 gramos de peso y las estiramos con las palmas de las manos haciendo una especie de churros y luego conectamos los extremos para hacer el rollo con un agujero central.
Los vamos colocando en una bandeja de horno forrada con papel de horno, separadas porque crecerán mucho al hornearlas.
Pintamos los rollos con huevo batido con ayuda de un pincel de silicona y los espolvoreamos con un poco de azúcar blanquilla.
Precalentamos el horno durante 10 minutos y los horneamos a 180ºC entre 20 y 25 minutos hasta que tomen un ligero color doradito en cuyo momento los sacamos del horno.
Para evitar que suden los dejamos enfriar sobre una rejilla.
Tus rollos de huevo están listos para comer.
Puedes guardarlos en un recipiente hermético.