Empezamos la elaboración haciendo la salsa tzatziki.
Para ello lavamos el pepino, lo despepitamos y lo rallamos finito poniéndolo a escurrir en un colador durante media hora.
Mientras, preparamos las hojas de menta fresca y las picamos para obtener una cucharada.
En un bol pequeño ponemos el diente de ajo machacado,
la cucharada de menta fresca picada,
la cucharadita de zumo de limón, la sal y la pimienta blanca molida,
el pepino rallado bien escurrido...
... y el yogur griego...
... mezclando todo bien con una espátula hasta tener una mezcla homogénea.
Tapamos el bol con film y lo refrigeramos en la nevera hasta su uso.
Para empezar a realizar las albóndigas griegas lavamos los calabacines...
... retiramos las puntas y los rallamos poniéndolos a escurrir en un colador durante media hora.
Aprovechamos este tiempo para rehogar la cebolla picadita finita que ponemos en una sartén con una cucharada de aceite de oliva caliente...
... hasta que esté transparente, momento en que la retiramos del fuego dejándola enfriar.
Picamos el perejil fresco.
Una vez escurridos los calabacines ponemos en un bol amplio los dos huevos y los batimos bien.
Añadimos los calabacines rallados y la cebolla rehogada.
Preparamos el queso feta...
... que desmenuzamos y lo añadimos al bol con el queso parmesano rallado.
Agregamos al bol el pan rallado, las dos cucharadas de perejil y menta picados y la pimienta blanca molida.
Mezclamos todo bien hasta que quede bien integrado,
tapamos el bol con film transparente y lo ponemos a refrigerar en la nevera durante al menos una hora.
Pasado el tiempo sacamos el bol de la nevera y cogemos porciones de la masa con una cuchara sopera para bolearlas del tamaño un poco más grande que una nuez (de unos 50 gramos). Las pasamos por harina normal y las ponemos en un recipiente hasta el momento de freírlas.
En una sartén con aceite de girasol caliente a fuego moderado ponemos las albóndigas...
... dándoles vuelta cuando estén fritas por uno de los lados...
... dejándolas freír bien.
Una vez fritas puedes escurrirlas sobre papel de cocina.
Las keftedes de calabacín con queso feta y salsa tzatziki están listas para comer bien calentitas.
Las acompañamos con unas rodajas de limón fresco...
... y con la salsa Tzatziki en una salsera para que cada comensal se sirva al gusto.