Empezamos batiendo en un bol la mantequilla en pomada con varillas manuales hasta que esté suave.
Añadimos el azúcar glass y el extracto de vainilla y continuamos batiendo.
Cuando la mezcla esté integrada...
... agregamos, en varias tandas, la harina de repostería tamizada...
... sin dejar de batir hasta que la masa esté espesa y entonces la amasamos manualmente.
Pesamos la almendra laminada y la trituramos.
Pesamos también las bolas de chocolate crujiente y las trituramos.
Ambas las añadimos a la masa anterior mezclando bien.
Terminamos boleando la mezcla y la refrigeramos unos 20 – 30 minutos.
Pasado el tiempo retomamos la masa, vamos cogiendo porciones que colocamos entre 2 papeles de horno estirándola con un rodillo hasta que tenga un grosor de 3 – 4 milímetros.
Con un cortapastas en forma de corazón vamos sacando las galletas...
... que colocamos en una bandeja de horno sobre papel de hornear sin separarlas demasiado ya que no crecerán.
Las metemos en el horno precalentado a 180ºC y las tenemos horneando durante 12 – 15 minutos sin dejarlas que se doren demasiado porque luego endurecerán.
Las sacamos del horno dejando que enfríen mientras preparamos una ganache para recubrirlas parcialmente.
Ponemos en un bol el chocolate negro troceado con la mantequilla y los derretimos.
Yo lo hice dando golpes de 15 – 20 segundos en el microondas, pero puedes hacerlo también al baño María.
Una vez tengamos la ganache a nuestro gusto, solo queda embadurnar las galletas, introduciendo la parte lateral en la ganache, para luego dejar que la mezcla de chocolate y mantequilla endurezca puestas sobre una rejilla.
En mi caso decidí decorarlas espolvoreando por encima del chocolate aún caliente bolitas multicolores.
Tus galletas de corazón están listas para comer.
Guarda, las que te sobren, en un recipiente hermético.