Los falafel son un plato muy popular de la cocina árabe, hecho a base de garbanzos. Anímate a prepararlos en casa y a disfrutarlos en buena compañía, seguro que triunfan. Van dedicados con todo el cariño a la memoria de Hanane.
pimienta de Cayenamolida (o podemos moler dos pimientas)
zumo de limón
sal
1poco delevadura
aceite de girasol(para freír)
Instrucciones
El día anterior ponemos los garbanzos en remojo durante mínimo 12 horas. Han de ser garbanzos en crudo (no valen los de bote).
Los escurrimos y los metemos en un vaso para irlos triturando. No debe quedar como polvo, sino trituraditos, con pequeños trocitos.
Reservamos los garbanzos triturados en un recipiente, donde vayamos a incorporar el resto de los ingredientes para mezclar.
Esta es la tahina, que es pasta de sésamo. Se puede comprar en tiendas especializadas en especias.
En un vaso triturador ponemos 1 manojo de cilantro fresco al que le habremos quitado los rabitos, 1 manojo de perejil (le hacemos la misma operación), la cebolla troceada, 2 cucharadas colmadas de pasta de sésamo o tahina, 1 cucharadita de comino molido (si no se tiene, molerlo en un mortero), las 2 pimientas de cayena troceaditas (o bien si se tiene pimienta molida, añadir al gusto, más o menos picante), el zumo de 1 limón, la sal, 1 poco de levadura, 1 poquito de cilantro seco (si no se tiene seco, con el fresco es suficiente) y 1 par de cucharaditas de levadura.
Trituramos todo y se lo añadimos a los garbanzos.
Movemos bien hasta que se incorporen todos los sabores y dejamos reposar como mínimo 10 minutos.
Seguidamente, con la mano hacemos unas pequeñas hamburguesas apretándolas bien. Si en algún momento notas que no se quedan compactas, puedes añadir un poco de pan rallado. Esto te ayudará a que se hagan mucho mejor. Siempre apretando bien la masa. Colocamos en un recipiente y encima de cada capa colocamos un film transparente para que no se peguen unas a otras.
A continuación, ponemos en una sartén con aceite de girasol, ya que el aceite de oliva le deja un sabor muy fuerte. Dejamos que se doren bien a fuego medio, para que el garbanzo se cocine.
Sirven para usar con pan pita, por ejemplo, y algunas verduras, como lechuga, tomate, cebolla, y ponerle una salsa de yogur, que también está muy rica, o si se quiere para acompañar un cuscús de verduras.
Nota: si te sobran, puedes congelarlos siempre y cuando utilices film transparente para que no se peguen unos con otros. Para cualquier otro día te sacan de un apuro. Se fríen directamente congelados.