Empezamos la elaboración preparando la base de la tarta y para ella derretimos la mantequilla en el microondas con un golpe de treinta segundos.
Dejamos que se atempere mientras ponemos las galletas en el vaso triturador...
... triturando por completo.
Ponemos toda la galleta triturada en un bol...
... y vertemos la mantequilla derretida y las dos cucharadas de leche entera mezclando bien todos los ingredientes.
Forramos un molde rectangular de los que usamos para brownies y rellenamos el fondo con la mezcla de galletas trituradas y mantequilla.
Puedes poner el molde en la nevera mientras preparamos el relleno de queso.
Para hacer el relleno ponemos en un bol el queso crema y añadimos el azúcar, el extracto de vainilla, la cucharada de zumo de limón y la pizca de sal...
... mezclando con una cuchara hasta tener una masa homogénea.
Entonces vertemos el primer huevo...
... mezclando con una lengua para luego añadir el segundo huevo.
Continuamos batiendo hasta que todos los ingredientes estén integrados.
Si observas algún grumo puedes ayudarte de unas varillas eléctricas.
Precalentamos el horno a 180ºC.
Vertemos la mezcla en el molde moviéndolo lateralmente para igualar la superficie y lo metemos en el horno dejándolo hornear durante 22 – 25 minutos, hasta que esté dorado y al pinchar con un palito salga limpio.
Entonces lo sacamos del horno y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.
Cuando enfríe mételo en la nevera un mínimo de 2 – 3 horas y mejor de un día para otro.
Pasado el tiempo desmoldamos la tarta de queso...
... y la cortamos en cuadrados con ayuda de un cuchillo alargado.
Podemos decorar los cuadrados con fruta fresca (utilicé medias picotas frescas del Jerte),
mermelada (utilicé una mermelada de ciruelas rojas casera) o sirope al gusto.
Hasta que los consumas conviene refrigerarlos.
Si quieres usar los cuadrados de tarta de queso para un pícnic o una merienda trasládalos en un buen contenedor, puesto que son muy frágiles.