Empezamos la elaboración preparando los ingredientes.
Ponemos a fuego moderado, en un calentador, la mitad de la leche, es decir, medio litro.
Colocamos en una jarra el otro medio litro de leche y le añadimos las veinte galletas troceadas, el sobre de cuajada, el azúcar...
... y la cucharadita de extracto de vainilla o de canela en polvo...
... y batimos bien con la mini-pimer...
... hasta que todos los ingredientes queden integrados y sin grumos.
Cuando la leche que tenemos al fuego rompa a hervir vertemos todo el contenido de la jarra en el calentador...
... removiendo sin parar con ayuda de una cuchara de madera para evitar que los ingredientes se queden en el fondo y se puedan quemar.
En unos pocos minutos notarás que la crema va espesando y retiramos del fuego.
Con un cucharón vamos vertiendo la crema en los diferentes cuencos que vayamos a utilizar.
Mientras la crema se enfría preparamos un caramelo casero poniendo en una sartén cinco o seis cucharadas de azúcar hasta que empieza a cambiar de color y tenga el deseado, y con una cuchara vamos vertiendo un poco de caramelo sobre la crema de galletas que tenemos ya fría en los vasitos.
Como verás he colocado media nuez encima del caramelo, justo en el centro.
Coloca los vasitos a refrigerar en la nevera al menos durante tres horas (yo los cubrí con film).
Tu crema de galletas María está ya lista para consumir.