Empezamos haciendo la base de la tarta y para ello preparamos las galletas de chocolate...
... que troceamos ligeramente poniéndolas en la trituradora...
... triturándolas hasta tenerlas pulverizadas.
Las volcamos en un bol agregando la mantequilla en pomada y las dos cucharadas de leche tibia mezclándolas bien hasta tener una pasta homogénea.
Preparamos el molde que vayamos a utilizar, en mi caso uno redondo desmoldable de 21 centímetros de diámetro, forrando la base con un círculo de papel de horno y volcamos la base de galletas, alisándola bien.
Como puedes observar coloqué una tira de papel de acetato cubriendo el lateral del molde, pero si no dispones de ella puedes usar papel de horno.
Continuamos preparando el relleno de la tarta.
Ponemos en un cuenco la gelatina en polvo...
... agregándole la leche tibia, disolviéndola bien y dejándola hidratar durante unos 10 minutos.
Vertemos en un bol la leche condensada y añadimos el queso crema...
... mezclándolos bien con ayuda de unas varillas eléctricas.
En otro bol colocamos la nata muy fría...
... batiendo con las varillas eléctricas solo hasta que estén semimontadas.
En mi caso decidí añadirle unas cucharadas de azúcar blanquilla cuando la nata empezó a tener consistencia.
Pasado el tiempo de hidratación de la gelatina le añadimos unas cucharadas de la mezcla de leche condensada y queso crema...
... volcando dicha mezcla al bol de la leche condensada y el queso crema e integrándola.
Finalizamos agregando el resultado sobre la nata semimontada batiendo con las varillas eléctricas hasta tener una mezcla homogénea.
Vamos a dividir el relleno en dos partes iguales poniendo cada mitad en un bol.
Al primer bol le agregamos la cucharada de extracto de vainilla...
... y removemos bien hasta integrar...
... y al segundo bol le agregamos el cacao en polvo,
removiendo también hasta integrar.
Ya solo nos queda montar la tarta y para ello volcamos 6 cucharadas de la mezcla de cacao sobre la base de galletas del molde...
... girando con las manos el molde para que se extienda por toda la superficie cubriendo el relleno.
Luego volcamos 4 cucharadas de la mezcla de vainilla poniéndola siempre en el centro.
Así vamos alternando capas poniendo cada vez y en el centro, 4 cucharadas de las mezclas.
Ella sola va a ir extendiéndose conforme vayas añadiendo capas,
hasta que hayamos terminado con todo el relleno.
Puedes dejarla así o puedes intentar decorarla.
Para ello usa una brocheta de madera y ve trazando líneas empezando por la parte más externa dirigiéndola hasta el centro de la tarta, sin profundizar demasiado la brocheta en el espesor de la tarta y limpiándola después de cada trazada.
Debemos refrigerarla al menos 6 horas y mejor de un día para otro.
Pasado el tiempo la sacamos de la nevera,
la desmoldamos y la ponemos en el plato de presentación.
Tu tarta marmoleada sin huevos y sin harina está lista para consumir.