Medimos los 200 mililitros de leche evaporada y lo colocamos en un cazo al fuego para que vaya calentándose.
Troceamos el chocolate...
... y se le añadimos a la leche evaporada.
Dejamos que se derrita la mezcla y reservamos para que se temple.
Separamos las yemas de las claras y las reservamos.
En un bol colocamos las claras con 1cucharada de azúcar y comenzamos a batir con unas varillas eléctricas.
Cuando empiecen a montar añadimos la cucharada de azúcar molida.
Cuando estén prácticamente montadas añadimos la tercera cucharada de azúcar.
Debe quedar muy bien montada con picos firmes.
Añadimos al chocolate templado las yemas de huevo y con ayuda de unas varillas manuales las mezclamos.
A continuación vamos añadiendo a las claras la mezcla de chocolate con las yemas...
... y con ayuda de una lengua vamos incorporándola con movimientos envolventes hasta que estén completamente integrados.
Volcamos la mezcla sobre los moldes individuales y los metemos en el frigorífico un par de horas.
Te aconsejo que los cubras con papel film para que no tomen los olores de otros alimentos que hayan en la nevera.
Puedes decorarlos con un poco de azúcar glass, fresas o frambuesas o nata montada.