Lavamos los caquis y reservamos uno para terminar el plato.
El resto de los caquis los pelamos y los ponemos en la trituradora.
Los trituramos bien para obtener un puré de caqui.
Cuando esté todo triturado, rellenamos con el puré unos vasitos de cristal y los ponemos a refrigerar en la nevera durante unas horas o de un día para otro.
Cuando vayamos a montar el postre, ponemos la nata bien fría en el vaso de la minipimer,
le añadimos una cucharada de queso crema tipo Philadelphia también frío y batimos con la batidora o con varillas hasta que empiece a estar la nata medio montada.
Añadimos las dos cucharadas de azúcar glass y seguimos batiendo hasta que la nata esté firme.
Entonces, la metemos en una manga pastelera para rellenar mejor los vasitos que tenemos refrigerando con el puré de caqui.
Pelamos el caqui que habíamos reservado, lo cortamos en láminas de 3 – 4 milímetros de grosor y sacamos unos discos con ayuda de algún cortapastas o alguna copa.
Para montar el plato, ponemos la crema de nata sobre el puré de caqui,
colocamos encima de la crema de nata uno de los discos de caqui fresco...
... y espolvoreamos por encima ralladuras de chocolate con leche y almendras laminadas al gusto.
La crema de caqui y nata está lista para comer.
Si te sobran algunos déjalos refrigerando en la nevera.